Señalan que ahora le toca al Gobierno de Canarias escuchar, actuar y
garantizar el futuro del Hospital Insular
Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC) quiere trasladar su felicitación
y reconocimiento a la sociedad de Lanzarote por la extraordinaria
respuesta ciudadana demostrada en la multitudinaria manifestación
celebrada ayer en las calles de Arrecife en defensa del Hospital Insular
y en rechazo a cualquier intento de cierre o desmantelamiento de este
centro sanitario de referencia para la isla.
La masiva participación registrada (7.000 personas según la Policía
Local de Arrecife) constituye una muestra inequívoca del compromiso de
la ciudadanía lanzaroteña con la defensa de los servicios públicos y,
especialmente, con un recurso asistencial que durante décadas ha
prestado atención y cuidados a cientos de personas mayores y
dependientes de la isla.
Desde NC-BC queremos hacer un reconocimiento expreso al trabajo y la
perseverancia de los profesionales sanitarios del Hospital Insular, que
han defendido con rigor y responsabilidad la continuidad del centro; a
las familias de los usuarios, que han alzado su voz para proteger un
servicio esencial; y a los propios usuarios y usuarias, protagonistas de
esta reivindicación, que han demostrado una enorme dignidad y fortaleza
en la defensa de sus derechos.
La movilización de ayer representa un ejemplo claro de que cuando se
ponen en peligro servicios públicos tan esenciales como la sanidad y los
cuidados, la sociedad responde de manera contundente mostrando su
rechazo. Lanzarote ha enviado un mensaje nítido a las administraciones
públicas, la ciudadanía no está dispuesta a aceptar decisiones que
supongan un deterioro de la atención sanitaria y sociosanitaria ni la
pérdida de recursos fundamentales para la población más vulnerable.
NC-BC considera que, tras esta demostración de unidad y compromiso
colectivo, corresponde ahora al Gobierno de Canarias, presidido por
Coalición Canaria (CC), dar una respuesta a la altura de las demandas
sociales expresadas en la calle. Esa respuesta debe concretarse en la
consignación de una partida presupuestaria suficiente para acometer la
reforma integral del edificio del Hospital Insular y en la presentación
de un calendario claro y vinculante para el retorno de los usuarios y
usuarias al centro una vez finalice su traslado provisional al edificio
anexo del Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa.
La sociedad lanzaroteña ha cumplido con su responsabilidad defendiendo
un servicio público esencial. Ahora le toca al Gobierno de Canarias
escuchar, actuar y garantizar el futuro del Hospital Insular.