NC-BC sale de su primer tagoror tras el VI congreso más fuerte, feminista y con mayor implantación en Canarias

El nacionalismo progresista refuerza su apuesta por la izquierda
canaria, la defensa del autogobierno y las políticas sociales, con la
vivienda como prioridad

Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC) ha salido de su primer tagoror
nacional (consejo político nacional), tras el VI congreso del pasado mes
de julio, con una hoja de ruta clara y una organización más fuerte,
feminista y con una mayor implantación en Canarias. La dirección
nacional hizo un balance de los seis meses de trabajo desarrollados, que
han servido además para reforzar su apuesta por la unidad de la
izquierda canaria, la defensa del autogobierno y las políticas sociales,
con la vivienda como prioridad absoluta.

Las decisiones del máximo órgano entre congresos fue dada a conocer, en
una rueda de prensa celebrada en el recinto ferial de Las Palmas de Gran
Canaria, por la presidenta de los Órganos Nacionales, Natalia Santana;
el secretario General, Luis Campos, y el de Organización, Ayoze Corujo.

La presidenta destacó que, en los seis primeros meses desde la
renovación orgánica y política, NC-BC ha cumplido “con rigor y
responsabilidad” todos los mandatos del cónclave. Natalia Santana
aseguró que Nueva Canarias ha reforzado su funcionamiento interno y los
espacios de participación y análisis. Período de tiempo en el que
también se han consolidado nuevos órganos como las mesas de coordinación
nacional, convertidas en herramientas “útiles y productivas para la
construcción colectiva” de la línea de trabajo del nacionalismo
progresista.

El tagoror valoró el trabajo de coordinación de las secretarías
nacionales y la creación de un órgano nuevo que ha permitido avanzar en
la planificación estratégica. Destacó iniciativas como la universidad de
otoño, concebida como un espacio de reflexión política con una mirada
feminista, canaria y transformadora, así como el cumplimiento de los
compromisos adquiridos en materia de igualdad. Entre ellos, la
presentación y aprobación hoy de un borrador del protocolo contra el
acoso, fundamental para garantizar que Nueva Canarias sea un espacio
seguro, justo y digno.

Otro de los objetivos cumplidos fue la creación de la Asociación de los
Jóvenes Canaristas, que Santana definió como una apuesta decidida por el
relevo generacional y la participación activa de la juventud en el
proyecto político. “La juventud no es solo el futuro, es una parte
esencial del presente de nuestro país canario”, afirmó Santana.

En el ámbito organizativo, NC-BC ha avanzado en su implantación
territorial con la puesta en marcha de nuevos comités locales en Yaiza,
Güímar, Tacoronte, Moya y Firgas, así como en el fortalecimiento de
órganos locales e insulares, consolidando la base del partido en todo el
Archipiélago. Luis Campos puso el acento en la intensidad de la labor
realizada, con presencia en siete de las ocho islas y más de 50
municipios, la incorporación de más de 300 nuevos afiliados y afiliadas
y la celebración de más de un centenar de reuniones con organizaciones
sociales, sindicales y políticas.

La presidenta de los Órganos Nacionales subrayó la importancia del
momento político actual al apelar a la responsabilidad y la generosidad
para impulsar procesos de diálogo con la izquierda canaria y la
izquierda plurinacional “desde el análisis y no desde el cálculo”.

Santana mantuvo que “no hablamos de una unidad por conveniencia, sino de
sumar desde el respeto y la diversidad porque cuando están en juego el
autogobierno, los derechos sociales, los derechos de las mujeres, los
derechos humanos y la identidad canaria; nadie sobra”.

El secretario general reafirmó la vocación de NC-BC de trabajar por la
unidad de la izquierda canaria y del nacionalismo consecuente,
priorizando la confluencia electoral en el ámbito estatal como una
oportunidad real para lograr representación en el Congreso de los
Diputados y fortalecer la defensa de los intereses de Canarias.

Natalia Santana trasladó un mensaje de reconocimiento a las compañeras y
compañeros de la localidad de Santa Lucía de Tirajana, Ofelia Alvarado,
Yaiza Pérez y Leví Ramos; a quienes definió como la “expresión más clara
de la lealtad y la dignidad política”. Destacó su capacidad para
resistir “la traición, la indecencia y el oportunismo” y ganar “la
batalla ética”.

Campos hizo hincapié en que Nueva Canarias concibe la política como una
herramienta, no como un fin en sí mismo, orientada a tres objetivos
fundamentales. Se trata de la transformación de la vida de la gente,
avanzar hacia un modelo de desarrollo sostenible y construir país
canario, “exigiendo el traspaso de todas las competencias de nuestro
Estatuto, pero para ejercerlas. No como Coalición Canaria, sino para que
seamos más fuertes y para afrontar mejor los embates que nos llegan del
nuevo desorden mundial”, según el líder del nacionalismo de izquierdas.

Frente a una derecha que, a juicio del secretario general, apuesta por
un modelo desarrollista y pone en riesgo el autogobierno, defendió que
“hay una alternativa en Canarias y se llama Nueva Canarias”.

El primer tagoror tras el VI congreso definió, de esta manera, una hoja
de ruta y ratificó el compromiso de avanzar en la construcción de una
organización más fuerte, participativa, feminista y profundamente
arraigada en el territorio. Convencida de que Nueva Canarias-Bloque
Canarista sigue siendo un proyecto político “necesario para el presente
y el futuro del país canario”.

En el plano institucional, Luis Campos reiteró que la vivienda será la
prioridad absoluta del nuevo curso político, junto a la defensa de los
servicios públicos, la educación, las universidades públicas, las
políticas sociales, la igualdad y los derechos de las mujeres.

En materia territorial y demográfica, el líder de la organización
criticó la “hipocresía” de Coalición Canaria con la ley de residencia y
defendió la necesidad de afrontar con seriedad la contención del
crecimiento. Volvió a apostar por medidas concretas como la
desclasificación de camas turísticas, moratorias insularizadas y la
implantación de una tasa turística, como pasos imprescindibles antes de
reclamar excepcionalidades en la Unión Europea.