Campos hace un llamamiento a fortalecer la capacidad de decisión de
Canarias frente a la recentralización y reclama un cambio de rumbo para
el Archipiélago
Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC) fijó esta semana, en su primera
Mesa Política Nacional de 2026, las principales líneas de trabajo
político y organizativo para este año centradas en garantizar el acceso
a una vivienda digna para la ciudadanía, el refuerzo de los servicios
públicos esenciales, el fortalecimiento del autogobierno y la defensa de
una financiación autonómica justa. El secretario general de NC-BC, Luis
Campos, hizo un llamamiento a reforzar la capacidad competencial y de
decisión de Canarias y reclamó un cambio de rumbo político para las
islas ante los principales retos sociales, económicos e institucionales.
El encuentro sirvió para afianzar la cohesión interna del nacionalismo
canario de izquierdas y progresista.
Luis Campos, durante la reunión que analizó la situación política y
socioeconómica del Archipiélago, destacó que Canarias necesita una
organización “fuerte y con un proyecto claro para defender” los
intereses de las canarias y los canarios frente a “quienes apuestan por
centralizar competencias y debilitar nuestro autogobierno”.
Nueva Canarias ratificó la vivienda, el principal problema de la
ciudadanía en la actualidad, como una prioridad central de su trabajo
ante “las cada vez mayores dificultades de amplios sectores de la
población para acceder” a residencia, ya sea en alquiler o compra. Luis
Campos consideró imprescindible impulsar políticas públicas que aumenten
el parque de vivienda asequible, refuercen el alquiler social y den
respuesta a la emergencia habitacional. Será “de nuevo uno de los ejes
fundamentales de nuestra agenda política y social”, remarcó el
secretario general.
Para Campos, urge fortalecer los servicios sanitarios, educativos y
sociales. “Defender lo público es defender la igualdad y la cohesión
social”, destacó. Frente a los recortes, la privatización encubierta y
la mercantilización de derechos básicos, la izquierda nacionalista
canaria “debe ofrecer una alternativa que ponga a las personas en el
centro”, afirmó.
Fue crítico con la gestión del Gobierno de Fernando Clavijo, a quien
reprochó “renunciar a defender y ampliar el autogobierno, limitándose a
una gestión deficiente de las competencias existentes”. A su juicio,
Canarias “necesita un ejecutivo que ejerza plenamente su capacidad
política para proteger los intereses de la mayoría social y no uno que
asuma como inevitables las decisiones que se toman fuera”.
Otro debate fue la financiación autonómica. Señaló Campos que el
Archipiélago “no puede seguir conformándose” con un modelo que “no tiene
en cuenta de manera suficiente nuestra condición archipielágica ni la
realidad social”. Reclamó un modelo “justo y suficiente” que garantice
los recursos necesarios para sostener unos servicios públicos de calidad
y afrontar problemas estructurales como la pobreza.
A pesar de que la propuesta de reforma del Ejecutivo estatal carece de
los apoyos necesarios para ser aprobada en el Congreso de los Diputados,
valoró que deje los recursos del Régimen Económico y Fiscal al margen
del sistema al mismo tiempo que criticó la infravaloración de los
criterios de la pobreza y la insularidad.
Para NC, resulta incoherente la reacción crítica del Ejecutivo de las
dos derechas canarias al aludir que esta propuesta prima a comunidades
con mayores recursos frente a otras como Canarias. Citó la primera
decisión de Clavijo al llegar al Ejecutivo, la bonificación del impuesto
de Sucesiones y Donaciones a los más ricos. Una medida que resta 180
millones de euros a la sanidad, la educación y los servicios sociales en
cuatro años. “No se puede exigir a Madrid lo que luego se es incapaz de
hacer desde las propias competencias y decisiones”, concluyó Campos.
La Mesa Política Nacional también abordó el papel de Canarias en un
contexto internacional marcado por una creciente inestabilidad
geopolítica. Advirtió de que el “debilitamiento” del derecho
internacional y el “aumento” de los conflictos armados obligan a
Canarias a reflexionar sobre su posición y su capacidad para defender su
condición nacional, social y económica en un mundo cada vez más
incierto.
Se ratificó en la denuncia de la actitud del gabinete de Clavijo ante el
ataque militar ilegal de Estados Unidos contra Venezuela, contrario al
derecho internacional y a la carta de las Naciones Unidas. Hizo hincapié
en que el actual escenario internacional, basado en la _ley del más
fuerte,_ incrementa la inseguridad global y afecta de forma especial a
territorios como Canarias.
Asimismo, lamentó el alineamiento del presidente del Gobierno estatal,
Pedro Sánchez, y de Fernando Clavijo con la ocupación del Sáhara
Occidental por parte de un Marruecos, principal aliado en África del
Estados Unidos imperialista y socio del Ejecutivo sionista y genocida de
Israel. NC-BC reprueba esta posición por estar alejada de los consensos
históricos de la comunidad canaria.
El encuentro concluyó con el compromiso de intensificar el trabajo
político y orgánico en todo el territorio, reforzar la presencia social
de la organización y avanzar en la construcción de una alternativa
nacionalista, progresista y de obediencia canaria, capaz de dar
respuesta a los desafíos del presente y del futuro.