Luis Miguel Valiente reprocha al grupo de gobierno de Yaiza el estado de
semiabandono que sufre la localidad y exige soluciones inmediatas
Playa Blanca encara el final del año marcada por una grave carencia de
alumbrado público en numerosas calles, una situación que genera
inseguridad entre vecinos y visitantes y que evidencia, según Nueva
Canarias-Bloque Canarista (NC-bc), el estado de semiabandono que padece
la localidad por parte del grupo de gobierno de Unidos por Yaiza (UpY) y
de su alcalde, Óscar Noda.
El portavoz de NC-bc en Yaiza, Luis Miguel Valiente, ha denunciado que
“es inadmisible que una de las principales localidades turísticas de
Lanzarote despida el año con calles a oscuras, farolas apagadas o
infraestructuras deterioradas sin que el Ayuntamiento actúe con la
diligencia que la situación requiere”.
Valiente subrayó que la falta de iluminación no es un problema puntual,
sino “una realidad que se arrastra desde hace meses en distintas zonas
de Playa Blanca, afectando a la movilidad, a la seguridad ciudadana y a
la imagen del municipio”. En este sentido, añadió que “la ausencia de
alumbrado adecuado incrementa la sensación de abandono entre los vecinos
y supone un riesgo real para peatones, ciclistas y conductores”.
Desde NC-bc se reprocha directamente al grupo de gobierno de Yaiza y a
su alcalde, Óscar Noda, “la falta de planificación, mantenimiento y
respuesta ante una problemática básica como es el alumbrado público”.
Para Valiente, “no se puede hablar de gestión responsable mientras se
descuidan servicios esenciales que influyen directamente en la calidad
de vida de la población”.
Ante esta situación, la formación canarista propone una serie de medidas
urgentes y a medio plazo para revertir el problema, como es un “plan de
choque inmediato para la revisión y reposición de luminarias averiadas o
inexistentes en las zonas más afectadas de Playa Blanca; una auditoría
integral del alumbrado público, que permita conocer el estado real de la
red y priorizar las actuaciones necesarias; calendario público de
actuaciones, para que vecinos y vecinas conozcan cuándo y dónde se
intervendrá; y refuerzo del mantenimiento preventivo, evitando que la
falta de conservación derive nuevamente en situaciones de abandono”.
“Playa Blanca no puede seguir siendo tratada como una localidad de
segunda”, concluyó Luis Miguel Valiente. “Desde Nueva Canarias
seguiremos denunciando esta dejadez y trabajando para que el
Ayuntamiento asuma su responsabilidad y garantice unos servicios
públicos dignos para todos y todas”.