NC afirma que la dimisión de Méndez, la del jefe de Informativos, el de
Operaciones y la privatización de los informativos pone en riesgo la
independencia del ente público
La diputada de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC) Carmen Hernández
ha expresado hoy su “profunda preocupación y máxima alerta
institucional” ante la grave crisis que atraviesa Radio Televisión
Canaria (RTVC) por la dimisión de la administradora única, María Méndez,
precedida del jefe de Informativos, Paco Luis Quintana, vinculada
directamente con el nombramiento del nuevo director de Medios y
Contenidos, César Toledo, y los posibles obstáculos para ejercer su
labor profesional. También la dimisión del director de Operaciones,
Óscar Fernández, así como por las protestas sostenidas de la plantilla
por la posibilidad de la privatización de los informativos, contemplada
en el proyecto de ley de comunicación audiovisual en tramitación del
Gobierno presidido por Fernando Clavijo.
Carmen Hernández consideró que la situación “ha desbordado todos los
límites razonables de normalidad institucional”. Lo ocurrido, para la
parlamentaria de NC-BC, “no es un hecho aislado, sino el síntoma de un
deterioro progresivo” en la estructura de gobernanza de RTVC.
Indicó que el ente público tiene la obligación de garantizar
neutralidad, pluralismo informativo, profesionalidad y un escrupuloso
respeto a la autonomía editorial, elementos que –según advirtió, “hoy
están objetivamente cuestionados”.
Carmen Hernández señaló que el proyecto de ley presentado por el
Ejecutivo de las dos derechas canarias contempla la posibilidad de
privatizar los informativos, una decisión que, de materializarse,
“alteraría la esencia del servicio público y abriría la puerta a una
pérdida de garantías democráticas”.
A su juicio, la información financiada con recursos públicos debe estar
bajo parámetros de control profesional y “no sometida a dinámicas
propias del mercado ni a posibles injerencias políticas”. Añadió Carmen
Hernández que cualquier modificación legislativa que afecte a los
informativos “debe ser analizada con rigor, transparencia y consenso, no
impuesta de forma precipitada ni sin escuchar a la plantilla”.
La diputada de NC-BC subrayó que las renuncias de María Méndez, del
director de Operaciones y del jefe de informativos, este último
aludiendo en su carta a obstáculos para ejercer su labor profesional,
“refuerzan la necesidad de esclarecer si se están produciendo presiones,
interferencias o decisiones que puedan comprometer la autonomía
informativa”.
Sobre la creación de nuevas figuras directivas, como un director general
de Medios y Contenidos”, Hernández afirmó que cualquier reconfiguración
del organigrama debe orientarse a “mejorar la calidad informativa, nunca
a generar estructuras paralelas que puedan interpretarse como mecanismos
de control político”.
La parlamentaria recordó que RTVC tiene un papel esencial en una
comunidad fragmentada territorialmente y con un respetable seguimiento
de su televisión pública. Por ello, afirmó que “cualquier crisis en su
seno afecta de manera directa al derecho de la ciudadanía canaria a
recibir información veraz, plural y de calidad”.
Asimismo, aludió a episodios pasados en los que grupos parlamentarios de
la oposición comenzaron a ser “invisibilizados o silenciados” en la
cobertura de los informativos. Señaló que es “imprescindible cerrar
definitivamente la puerta a cualquier sombra de sospecha y reforzar
todos los mecanismos de control democrático”.
Anunció que, en breve, mantendrá una reunión con el comité de
representación de la plantilla de los trabajadores del ente público con
el fin de analizar la crítica situación. Un encuentro que contribuirá a
definir las próximas iniciativas que pueda tomar NC-BC en la Cámara
legislativa destinadas a aclarar las causas de la inestabilidad, los
criterios para crear nuevos cargos directivos, el impacto de una
privatización de los informativos, la necesidad de blindar la
independencia editorial y revisar o retirar las disposiciones del
proyecto de ley en tramitación que afecten a los informativos e impulsar
reformas que refuercen la neutralidad de RTVC, entre otras.
Carmen Hernández afirmó que las instituciones democráticas “no pueden
permanecer impasibles ante una crisis de esta envergadura”. El Gobierno
de Clavijo tiene la responsabilidad “política y ética de explicar con
detalle qué está ocurriendo, cuáles son sus intenciones reales y cómo
piensa garantizar que RTVC siga siendo un instrumento al servicio de la
ciudadanía y no de ningún interés partidista”.