Acusa al Gobierno de Canarias de que cada vez más canarios se ven
obligados a gastar su dinero para acudir a un especialista privado
El diputado y candidato a la presidencia del Cabildo Insular de
Lanzarote por Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC), Yoné Caraballo,
ha reclamado hoy en la Cámara autonómica una “revolución de la gestión
sanitaria” tras llevar ante la consejera de Sanidad, Esther Monzón, la
evolución de las listas de espera y la denuncia de que Canarias está
destinando cada vez más recursos a la sanidad privada.
El diputado canarista ha cuestionado que, pese al importante incremento
de los recursos destinados a Sanidad, Canarias siga teniendo cifras de
espera que, en determinados indicadores, no han recuperado los niveles
previos a la pandemia.
“En junio de 2019, antes de la pandemia, la mediana de espera para una
intervención quirúrgica era de 66 días. En junio de 2026 es de 70 días.
Es decir, estamos prácticamente en el mismo punto que antes de la
pandemia, pero con muchos más recursos económicos destinados a Sanidad”,
señaló Caraballo.
Recuerdan desde NC-BC que el presupuesto inicial del Servicio Canario de
la Salud ha pasado de alrededor de 3.000 millones de euros en 2019 a
4.833,5 millones en 2026, según los presupuestos autonómicos. “Estamos
hablando de alrededor de 1.800 millones de euros más en el presupuesto
del SCS que antes de la pandemia y, sin embargo, en la mediana de espera
quirúrgica no hemos conseguido mejorar el dato de 2019. Nadie puede
negar que durante la pandemia hubo una situación excepcional, con una
reducción de la actividad quirúrgica para atender a pacientes con COVID,
pero han pasado ya varios años y seguimos sin conseguir dar el salto que
necesita nuestra sanidad”, afirmó Caraballo.
El diputado puso el foco en la lista de espera para consultas externas,
donde, según los datos de junio de 2026, 158.358 personas esperan por
una consulta con un especialista, 7.383 más que el año anterior.
“Este es el verdadero problema. Cada vez hay más canarios esperando para
ser vistos por un especialista. Y detrás de cada número hay una persona
que está esperando un diagnóstico, una prueba, una decisión médica o un
tratamiento”, afirmó Caraballo.
Lanzarote, un ejemplo del deterioro de determinadas especialidades
El también candidato a la presidencia del Cabildo Insular puso como
ejemplo la evolución de las listas de espera en Lanzarote, donde algunas
especialidades presentan incrementos especialmente significativos.
Así, en junio de 2026 el Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa
acumulaba 625 pacientes pendientes de una consulta de Ginecología y 311
de Oftalmología. La cifra de Ginecología supone además un incremento muy
significativo respecto al año anterior.
“En Lanzarote tenemos 625 mujeres esperando por una consulta de
Ginecología y 311 personas esperando por Oftalmología. Son cifras que
deberían hacer reaccionar inmediatamente a la Consejería de Sanidad”,
reclamó Caraballo.
El diputado también cuestionó la situación de determinados hospitales de
Tenerife, donde algunas especialidades presentan listas de espera muy
elevadas. Los datos publicados para junio de 2026 sitúan, por ejemplo,
en 1.488 las personas pendientes de una consulta de Ginecología en el
Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, mientras que en el
HUC había más de mil pacientes pendientes de Cardiología.
Los seguros privados están aumentando en Canarias
Caraballo señaló que el último Observatorio del Sector Sanitario Privado
de la Fundación IDIS sitúa en cerca de 800 millones de euros el gasto
sanitario de bolsillo de las familias canarias en 2024, mientras que los
conciertos del Servicio Canario de la Salud con centros privados
alcanzaron 333 millones de euros ese mismo año. Además, las compañías
aseguradoras ingresaron 454 millones de euros en primas de seguros de
salud en Canarias durante 2025.
En conjunto, el informe de IDIS cifra en torno a 1.550 millones de euros
el gasto sanitario privado en Canarias en 2024, sumando gasto de
bolsillo, seguros y conciertos.
“Estamos ante una paradoja. Mientras el presupuesto de la sanidad
pública crece, también crece el volumen de dinero que los ciudadanos
destinan a la sanidad privada. No podemos conformarnos con que una
persona tenga que pagar de su bolsillo una consulta porque no puede
esperar tres, cuatro o cinco meses para ser atendida por un
especialista”, exclamó Caraballo.