Masdache se defiende ante las decisiones del grupo de gobierno
PSOE-Podemos y ante los continuos atentados que se están cometiendo
contra uno de los pueblos más bonitos, tranquilos y auténticos del
municipio de Tías.
Los vecinos y vecinas de Masdache contemplan con preocupación cómo se
siguen impulsando actuaciones que alteran la esencia del pueblo sin
atender las necesidades reales de quienes viven en él.
Primero fue la instalación de una antena de aproximadamente 25 metros de
altura en pleno corazón del pueblo, junto a la única cancha multiusos de
la localidad. Una infraestructura que provocó un amplio rechazo vecinal
y que muchos consideran una agresión visual y territorial innecesaria
para un núcleo rural que siempre ha destacado por su tranquilidad, su
paisaje y su identidad propia.
Y ahora llegan las nuevas farolas.
La pregunta es tan simple como contundente: ¿para qué quiere Masdache
más farolas?
¿De verdad considera el grupo de gobierno que la principal necesidad de
Masdache es aumentar el número de postes y puntos de luz? ¿Es esa la
prioridad de un pueblo donde todavía existen tramos sin aceras seguras
para caminar? Dónde muchos vecinos tienen que desplazarse por los
márgenes de la carretera porque no disponen de espacios peatonales
adecuados.
Resulta difícil entender la lógica de quienes prefieren invertir en más
farolas antes que en garantizar algo tan básico como que una persona
mayor, una familia o un niño puedan caminar con seguridad por su propio
pueblo.
Porque la realidad es evidente, de poco sirven más farolas si no hay
aceras por las que caminar.
De poco sirve iluminar más espacios cuando los peatones siguen sin
disponer de itinerarios seguros. De poco sirve llenar el pueblo de
postes cuando faltan infraestructuras básicas que mejoren la vida diaria
de los vecinos.
Pero además existe una cuestión que el Ayuntamiento tampoco ha
explicado: ¿por qué se están instalando en Masdache modelos de farolas
propios de entornos urbanos y grandes avenidas, en lugar de apostar por
un alumbrado acorde con el carácter rural del pueblo?
Masdache no es una ciudad. No es una zona comercial ni una gran avenida
urbana. Es un núcleo tradicional que ha sabido conservar su esencia y su
singularidad a lo largo del tiempo. Sin embargo, las nuevas farolas
proyectan una imagen impropia de un pueblo de estas características y
generan una transformación visual que muchos vecinos no entienden ni
comparten.
Si el objetivo era mejorar la iluminación, ¿por qué no se optó por
modelos más discretos, integrados en el paisaje y respetuosos con la
identidad de Masdache? ¿Por qué se eligen estructuras que parecen
diseñadas para el centro de una ciudad y no para uno de los pueblos con
mayor encanto rural del municipio de la isla?
La sensación que existe entre muchos vecinos es que se está actuando sin
sensibilidad hacia el entorno y sin escuchar a quienes conocen y viven
el pueblo cada día. Porque proteger Masdache no consiste únicamente en
prestar servicios públicos. También consiste en preservar su identidad,
su paisaje y aquello que lo hace diferente.
Masdache no necesita más contaminación visual. No necesita más postes,
más estructuras ni más elementos que alteren su imagen tradicional. Lo
que necesita es sentido común en la gestión pública.
Necesita aceras. Necesita más seguridad peatonal. Necesita pasos de
peatones que conecten el pueblo y faciliten la movilidad de sus vecinos.
Necesita inversiones que respondan a necesidades reales y no actuaciones
que generan más preguntas que respuestas.
Masdache siempre ha sido un ejemplo de tranquilidad, arraigo y
autenticidad. Un pueblo que merece ser protegido y respetado.
Por eso hoy muchos vecinos alzan la voz.
Porque no quieren más decisiones impuestas. Porque no quieren que la
imagen de su pueblo se transforme sin justificación. Porque entienden
que antes de llenar Masdache de farolas, el Ayuntamiento debería
garantizar algo mucho más importante, que sus vecinos puedan caminar con
seguridad y que la identidad del pueblo sea respetada.
Masdache necesita más pueblo y menos postes. Más aceras y menos farolas.
Más respeto por su paisaje y menos decisiones que lo alejen de su
esencia.
Y ante esta forma de gobernar, Masdache se defiende.
Juan de León es portavoz local de Nueva Canarias-Bloque Canarista en el
municipio de Tías.