NC-BC afea al Gobierno de Clavijo que intervenga en el territorio “sin planificación, con prisas y parches”

Esther González acusa a CC y el PP de “improvisar” con la ley del suelo
mediante el uso decretos leyes y reclama al jefe del Ejecutivo la
reforma integral prometida

La diputada de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC) Esther González
afeo hoy al Gobierno presidido por Fernando Clavijo que vuelva a
intervenir en el territorio “sin planificación, con prisas y parches”.
La parlamentaria del grupo nacionalista progresista acusó al pacto de
las derechas de CC y el PP de “improvisar” con la ley suelo mediante el
uso reiterado de decretos leyes. Reclamó al jefe del Ejecutivo la
reforma integral prometida al Parlamento. La parlamentaria canarista
defendió que la ordenación territorial del Archipiélago “merece leyes
estables, no prórrogas sucesivas. Planificación, no cronómetros, y un
Gobierno que deje de anunciar la gran reforma y la traiga de una vez por
todas a esta Cámara.

Esther González fijó la posición de NC-BC ante el debate de la
convalidación, en el pleno extraordinario del próximo miércoles, del
decreto ley 6/2025, de 15 de diciembre, de medidas urgentes para la
modificación de la Ley 4/2017, de 13 de julio, del Suelo y de los
Espacios Naturales Protegidos de Canarias, y de la Ley 4/2022, de 31 de
octubre, de Sociedades Cooperativas de Canarias.

La portavoz canarista en la materia avisó que este nuevo decreto ley “no
es una cuestión menor ni un simple ajuste técnico, aunque el Ejecutivo
de Clavijo así pretenda presentar “.

Recriminó la asistencia a “otro episodio más de una forma de gobernar,
convertida en costumbre”. Se refirió a la táctica de CC y el PP de
anunciar grandes reformas estructurales y, después, “administrar la
realidad a base de parches urgentes”.

González recordó que el Gobierno canario lleva dos años y medio
anunciando a “bombo y platillo” una modificación integral de la ley del
suelo, habla de la necesidad de una reflexión profunda, de escuchar, de
participación y de un proyecto de ley ambicioso. Pero “lo que llega” a
la Cámara, criticó, “no es ese proyecto, son decretos leyes en cadena,
como si la política territorial de Canarias se pudiera gestionar con
tiritas” normativas.

“Nadie discute la complejidad” de la tramitación urbanística “ni los
problemas reales” derivados de la vigencia de los informes ambientales,
precisó la diputada de NC-BC. Tampoco que se tengan que reiniciar planes
por el simple transcurso de un plazo que puede ser absurdo y
perjudicial, afirmó.

Pero “lo que sí discutimos es la forma”, señaló Esther González. Cuando
los problemas son estructurales, la respuesta “no puede ser siempre
excepcional”. Para Nueva Canarias, cuando la norma falla de manera
reiterada, la solución “no puede ser siempre” un decreto-ley con la
excusa gubernamental de que “solo es por esta vez, solo un año más o de
forma excepcional”.

“Lo excepcional, cuando se repite, deja de serlo para pasar a ser un
método, una forma deliberada de gestionar”, tal y como cuestionó.

Esther González denunció que el Ejecutivo de las derechas canarias
gestiona la ley del suelo “mirando por el retrovisor, reaccionando,
corrigiendo sobre la marcha e improvisando soluciones urgentes” a
problemas que llevan años diagnosticados. Mientras tanto, el Parlamento
“sigue esperando” ese proyecto de ley, que debe ser “ordenado, debatido
y enmendable, que permita un intercambio de planteamientos “sereno y
democrático” sobre el modelo territorial que “necesita Canarias”.

Puntualizó que no se trata de plazos ambientales, sino de planificación
y seguridad jurídica. “Gobernar a golpe de decreto ley no es fortalecer
la seguridad jurídica, es reconocer implícitamente que la planificación
ha fallado”, reprochó González.

Calificó “cuando menos como llamativo” que Clavijo alegue complejidad
administrativa para justificar la urgencia. Esa complejidad, según la
parlamentaria nacionalista, “no es una sorpresa ni una novedad, es el
paisaje, y gobernar también consiste en anticiparse al paisaje, no es
descubrirlo cuando el reloj ya está en descuento”.

Nueva Canarias-BC recuerda que el decreto ley prorroga plazos, evita
nulidades y gana tiempo, pero advirtió de que el “tiempo que se gana
aquí es el tiempo que se pierde en credibilidad política”. Cada decreto
ley que sustituye al proyecto de ley prometido es una “palabra
incumplida y una oportunidad perdida para hacer las cosas bien”, según
González.

Dejó claro que NC-BC “no quiere planes bloqueados ni administraciones
paralizadas, pero tampoco aplaude el método” de las derechas. “Canarias
no puede ordenar su territorio en modo urgencia permanente, ni el
Parlamento puede limitarse a convalidar decisiones que deberían
debatirse con luz y taquígrafos”, subrayó.

Para Nueva Canarias, la ordenación territorial del Archipiélago “merece
leyes estables, no prórrogas sucesivas. Planificación, no cronómetros, y
un Gobierno que deje de anunciar la gran reforma y la traiga de una vez
por todas a esta Cámara. “Al paso que van, y a falta de poco más de un
año para que termine la legislatura, resulta muy difícil que ese
anunciado proyecto de ley estructural pueda aprobarse antes de abril de
2027″, sentenció Esther González.