El secretario general afirma que el VI congreso y el proceso interno han
fortalecido el rumbo del nacionalismo de izquierdas y permiten encarar
2026 con mayor cohesión
El secretario general de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC), Luis
Campos, dijo hoy que el VI congreso nacional y el proceso interno del
pasado año han servido para “fortalecer el rumbo” de la organización y
“afrontar 2026 con mayor determinación y cohesión”. Campos afirmó que el
partido cerró 2025 como un año complejo y exigente, marcado por una
profunda reflexión interna y por decisiones políticas relevantes que han
puesto a prueba la solidez del proyecto nacionalista de izquierdas y de
progreso. El líder canarista defendió que NC-BC “ha superado una etapa
compleja, de la que sale más fuerte como proyecto político renovado y
sin ruptura”.
Luis Campos reconoció que el pasado año estuvo atravesado por un proceso
interno importante, fruto de debates políticos y estratégicos que “no
siempre fueron fáciles, pero que forman parte de la vida democrática de
cualquier organización con vocación transformadora”. Afirmó que Nueva
Canarias-BC “afrontó esta fase con responsabilidad, transparencia y
sentido colectivo”.
El debate interno y las discrepancias, en opinión de Campos, “no nos
debilitan si se abordan con honestidad” política. Al contrario, “nos
obligan a reflexionar, a encauzar y a reafirmar aquello que da sentido a
nuestro proyecto”, subrayó el secretario general. Destacó que la
organización ha salido de esta etapa “más consciente de sus retos y más
clara en sus objetivos”.
Señaló que, tras este periodo de dificultad y con la celebración del VI
congreso nacional del pasado mes de julio, NC-BC ha reforzado su apuesta
por un nacionalismo canario de izquierdas, con obediencia canaria y
comprometido con la justicia social, los servicios públicos y la defensa
del territorio. “Hoy somos una organización más cohesionada en torno a
principios, no a inercias”, afirmó.
El último cónclave, para Campos, implicó un “punto de inflexión en la
historia” de la organización. Una cita que, tras veinte años de
trayectoria política, supuso el cambio de Román Rodríguez en la
Presidencia del partido. Una decisión que calificó como “un acto de
generosidad política y de compromiso con la renovación”.
Además, tal y como añadió, esta cita de la militancia de la organización
decidió la desaparición de la figura de la Presidencia y la elección de
una nueva dirección encabezada por Luis Campos como secretario general,
con el objetivo de adaptar el partido a una nueva etapa, reforzar el
liderazgo colectivo y responder a los retos políticos y sociales de
Canarias.
Para Luis Campos, el relevo “no significa ruptura, sino continuidad
desde la renovación”. Puso en valor el “legado” político y organizativo
de Román Rodríguez y de “todas las personas que han contribuido a
construir y abrir el proyecto de Nueva Canarias a la sociedad canaria
durante estas dos décadas”.
Al mismo tiempo, afirmó que el VI congreso permitió “clarificar el rumbo
político, reafirmar los principios del nacionalismo canario de
izquierdas y fortalecer la cohesión en torno a un proyecto compartido”.
El cónclave nacional y el proceso interno “nos han obligado a mirar
hacia dentro, pero también a mirar mejor hacia fuera, hacia los
problemas reales de la ciudadanía”, añadió.
El año que ha terminado, insistió Luis Campos, ha servido para “reforzar
la cohesión interna de la organización, comenzar a ampliar espacios de
confluencia con otras fuerzas de izquierdas, progresistas y canaristas,
y seguir construyendo una propuesta política útil para la mayoría social
de Canarias”. Destacó el papel de Nueva Canarias como una fuerza “con
raíces, con principios y con una clara vocación transformadora y de
futuro”.
El secretario general señaló que el contexto político canario y estatal
exige, “más que nunca, organizaciones comprometidas” con la justicia
social, la defensa de los servicios públicos, el feminismo y un modelo
de desarrollo sostenible que ponga a las personas en el centro de las
decisiones. Nueva Canarias-BC “ha demostrado coherencia, solvencia
política y capacidad de propuesta”, remarcó su responsable máximo.
Incidió en que el proyecto sigue siendo “imprescindible ante quienes
entienden Canarias como una plataforma económica al servicio de unos
pocos y no como una sociedad con derechos”.
De cara a 2026, apuntó como prioridades “seguir fortaleciendo el
proyecto político, ampliar su base social, reforzar la organización en
todas las islas y consolidar una alternativa canarista y progresista
socialmente comprometida y claramente diferenciada de las políticas
conservadoras, capaz de responder a los desafíos que tiene Canarias por
delante”.
Entre los principales para el secretario general de Nueva
Canarias-Bloque Canarista, la vivienda, la precariedad laboral, el
deterioro de los servicios públicos, el reto demográfico y la defensa de
un modelo de desarrollo sostenible.